Derecho Tributario

Cómo Defenderse de una Derivación de Responsabilidad [Estrategias Probadas]

Derivum Legal
Cómo Defenderse de una Derivación de Responsabilidad [Estrategias Probadas]

Recibir una notificación de derivación de responsabilidad tributaria puede ser uno de los momentos más angustiantes para cualquier empresario o administrador. De repente, te encuentras personalmente responsable de deudas fiscales de la empresa que pueden ascender a decenas o cientos de miles de euros, con la amenaza real de embargos sobre tu patrimonio personal.

Pero aquí está la buena noticia: una derivación de responsabilidad NO es una sentencia definitiva. Es el inicio de un procedimiento administrativo que puede y debe ser combatido con las estrategias adecuadas. De hecho, muchas derivaciones contienen errores procedimentales o carecen de fundamento jurídico suficiente que permiten su impugnación exitosa.

En este artículo te explicamos las estrategias de defensa más efectivas que hemos probado en casos reales, los errores críticos que debes evitar, y cuándo tiene sentido luchar contra una derivación. Si estás enfrentando esta situación, este contenido puede marcar la diferencia entre proteger tu patrimonio o perderlo.

¿Por Qué es Crucial Defenderse de una Derivación?

Un administrador de empresa con expresión de preocupación, leyendo detenidamente una notificación de derivación de responsabilidad junto a la ventana de su despacho, iluminado por luz natural.Un administrador de empresa con expresión de preocupación, leyendo detenidamente una notificación de derivación de responsabilidad junto a la ventana de su despacho, iluminado por luz natural.

Muchos empresarios cometen el error de asumir que, una vez notificada la derivación, ya no hay nada que hacer. Esto no podría estar más lejos de la realidad. No defenderse tiene consecuencias devastadoras:

Primero, la derivación se convierte en firme. Una vez transcurrido el plazo de un mes para recurrir sin presentar alegaciones, Hacienda considerará que aceptas la responsabilidad. A partir de ese momento, la Administración puede iniciar el procedimiento de apremio directamente contra tu patrimonio personal.

Segundo, pierdes la oportunidad de detectar errores. Las estadísticas de nuestro despacho muestran que aproximadamente el 60% de las derivaciones que revisamos contienen algún error procedimental, falta de motivación suficiente o defectos en la notificación que pueden ser aprovechados para la defensa.

Tercero, el alcance puede ser masivo. Dependiendo de si estamos ante una responsabilidad solidaria o subsidiaria, podrías responder de la totalidad de la deuda tributaria sin beneficio de excusión. Esto significa que Hacienda puede ir directamente contra tus bienes sin necesidad de agotar primero los de la sociedad.

Finalmente, los intereses siguen corriendo. Mientras la deuda permanece sin resolver, los intereses de demora se acumulan al 4,0625% anual (tipo vigente en 2025), incrementando día a día el importe total que deberás afrontar.

Por todo esto, defenderse no es opcional: es imprescindible. Para entender mejor el contexto completo, puedes consultar nuestra guía sobre qué es una derivación de responsabilidad, donde explicamos los fundamentos de este procedimiento.

Las 5 Estrategias de Defensa Más Efectivas

Abogado usando una lupa para revisar un expediente administrativo de Hacienda, buscando errores procedimentales en una derivación.

Basándonos en nuestra experiencia defendiendo a empresarios en más de 200 casos de derivaciones tributarias, estas son las cinco estrategias que han demostrado mayor efectividad:

Estrategia 1: Análisis Exhaustivo del Acuerdo de Derivación

El primer paso en cualquier defensa exitosa es analizar con lupa el acuerdo de derivación. La Ley General Tributaria exige que estos acuerdos estén debidamente motivados, especificando los hechos y fundamentos jurídicos que justifican la imputación de responsabilidad.

En la práctica, muchas derivaciones contienen defectos formales que las hacen anulables:

• Falta de motivación suficiente: El acuerdo debe explicar claramente por qué se te deriva la responsabilidad. No basta con citar el artículo legal aplicable; debe detallar qué conductas concretas se te imputan y cómo se relacionan con el presupuesto de hecho de la norma.

• Errores en la identificación del responsable: Ocasionalmente Hacienda deriva responsabilidad a personas que no ostentaban la condición de administrador en el momento de los hechos, o lo hace sobre administradores de hecho sin acreditar adecuadamente esa condición.

• Defectos en la notificación previa: El artículo 174 del Reglamento General de Recaudación exige que antes de dictar el acuerdo de derivación se otorgue trámite de audiencia al interesado. La omisión de este trámite o su realización defectuosa constituye un vicio procedimental grave.

• Prescripción de la responsabilidad: Aunque la deuda principal no haya prescrito, la acción para exigir la responsabilidad derivada sí puede haberlo hecho si han transcurrido más de cuatro años desde que finalizó el plazo voluntario de pago de la deuda principal.

Un análisis detallado del expediente administrativo es fundamental. Puedes profundizar en los aspectos técnicos consultando nuestra guía completa sobre derivaciones, donde detallamos cada requisito formal que debe cumplir Hacienda.

Estrategia 2: Impugnación por Defensa Temporal (Falta de Coincidencia Temporal)

Una de las defensas más sólidas cuando procede es la falta de coincidencia temporal entre el periodo de devengo de la deuda y el ejercicio del cargo de administrador. Esta estrategia es especialmente relevante en derivaciones del artículo 43.1.b de la LGT (responsabilidad por cese de actividad).

Para que prospere una derivación de responsabilidad, debe existir una conexión temporal entre tu actuación como administrador y los hechos que dieron lugar a la deuda tributaria. Esta defensa funciona en varios escenarios:

Nombramiento posterior al devengo: Si fuiste nombrado administrador después de que se devengara la deuda tributaria (por ejemplo, deudas de IVA de ejercicios anteriores a tu nombramiento), no puedes ser responsable de las mismas salvo que se acredite que actuaste como administrador de hecho durante ese periodo.

Cese anterior: Si cesaste como administrador antes de que se produjera el presupuesto de hecho de la responsabilidad, y puedes acreditarlo documentalmente (inscripción del cese en el Registro Mercantil), tampoco procede la derivación.

Sociedades inactivas: En derivaciones del 43.1.b LGT, Hacienda debe acreditar que existió cese efectivo en la actividad empresarial durante tu periodo como administrador. Si la sociedad ya estaba inactiva cuando asumiste el cargo, o continuó activa después de tu cese, esta defensa puede ser determinante.

La carga de la prueba recae inicialmente en Hacienda, que debe acreditar la coincidencia temporal. Sin embargo, en la práctica conviene aportar toda la documentación que respalde tu defensa: certificaciones del Registro Mercantil, escrituras de nombramiento y cese, libros de actas, etc.

Estrategia 3: Recurso de Reposición con Alegaciones Técnicas Sólidas

El recurso de reposición es la primera vía de impugnación que debes utilizar. Se trata de un recurso administrativo potestativo que se interpone ante el mismo órgano que dictó el acuerdo de derivación, en el plazo de un mes desde la notificación.

Aunque estadísticamente los recursos de reposición tienen una tasa de estimación baja (en torno al 15-20%), son fundamentales por varios motivos:

Primero, suspende el plazo para recurrir en vía económico-administrativa. Si el recurso de reposición es desestimado, tendrás un mes adicional desde la notificación de la desestimación para presentar reclamación ante el Tribunal Económico-Administrativo.

Segundo, permite ganar tiempo y valorar con mayor profundidad las opciones de defensa mientras se paraliza temporalmente el expediente.

Tercero, en ocasiones Hacienda rectifica sus errores más evidentes en esta fase, especialmente si los defectos formales son manifiestos.

El escrito de recurso debe ser técnico y fundamentado. Debe incluir: identificación precisa del acto impugnado, alegaciones jurídicas desarrolladas (con cita de normativa y jurisprudencia), pruebas documentales y petición clara (anulación del acuerdo de derivación). Para entender mejor los plazos y fases del procedimiento de derivación, revisa nuestra guía específica sobre el proceso completo.

Estrategia 4: Prueba de la Diligencia Debida

En determinados supuestos de derivación, especialmente en responsabilidad por deudas del artículo 43.1.a LGT (administradores que no hubieran realizado los actos necesarios para el cumplimiento de las obligaciones tributarias), acreditar que actuaste con la diligencia exigible puede ser una defensa exitosa.

Esta estrategia requiere demostrar que:

• Realizaste actuaciones concretas para intentar el cumplimiento de las obligaciones tributarias (solicitudes de aplazamiento, propuestas de pago, intentos de refinanciación).

• Existía una situación de insolvencia sobrevenida que escapaba a tu control y que impedía materialmente el pago de las deudas.

• Priorizaste adecuadamente los pagos en una situación de crisis empresarial, atendiendo a criterios razonables de viabilidad y continuidad.

• No existe enriquecimiento injusto ni operaciones de vaciamiento patrimonial.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha señalado que no basta con que existan deudas tributarias impagadas para derivar responsabilidad. Es necesario acreditar que el administrador omitió dolosamente o con culpa grave los actos necesarios para el pago. Por tanto, demostrar que se actuó diligentemente en un contexto de crisis puede exonerar de responsabilidad.

La documentación es clave: actas de consejo, correspondencia con asesores, solicitudes de financiación, planes de viabilidad, comunicaciones con Hacienda… Todo lo que acredite que no hubo pasividad ni conducta negligente.

Estrategia 5: Impugnación de la Liquidación Subyacente

Esta es una estrategia avanzada pero muy efectiva: si la liquidación tributaria que da origen a la deuda es incorrecta o está viciada, la derivación de responsabilidad cae por su propio peso.

Hacienda suele derivar responsabilidad sobre deudas que ya son firmes (porque la sociedad no recurrió la liquidación, o el recurso fue desestimado). Sin embargo, el responsable derivado tiene derecho a impugnar la liquidación subyacente en el marco del procedimiento de derivación, alegando los mismos motivos que podría haber alegado la sociedad deudora principal.

Esta vía es especialmente útil cuando:

• La sociedad no recurrió por encontrarse ya en situación de insolvencia o inactividad.

• Existen errores materiales evidentes en la liquidación (cálculos incorrectos, aplicación errónea de tipos impositivos, devengo equivocado).

• La liquidación se basa en una interpretación normativa cuestionable o en jurisprudencia que posteriormente ha cambiado.

• Hay vicios procedimentales en la liquidación original (falta de motivación, defectos en la notificación).

Esta estrategia debe articularse claramente en el recurso de reposición o en la reclamación económico-administrativa, solicitando expresamente la revisión de la liquidación subyacente y aportando toda la documentación y argumentación jurídica necesaria.

Análisis de Viabilidad: Cuándo Tiene Sentido Recurrir

No todas las derivaciones deben recurrirse de la misma manera, ni todas tienen las mismas probabilidades de éxito. Un análisis profesional de viabilidad debe considerar estos factores:

Factores que aumentan la viabilidad de la defensa:

• Defectos formales evidentes en el acuerdo de derivación (falta de motivación, omisión del trámite de audiencia, notificación defectuosa).

• Falta de coincidencia temporal clara entre el cargo de administrador y el devengo de la deuda.

• Existencia de documentación sólida que acredite diligencia debida o situación de insolvencia sobrevenida.

• Errores materiales en la liquidación tributaria subyacente.

• Jurisprudencia favorable reciente sobre el tipo de derivación que te afecta.

• Cuantía elevada de la derivación (superior a 50.000 euros), que justifica asumir los costes de una defensa técnica especializada.

Factores que reducen la viabilidad:

• Derivación formalmente perfecta, con motivación exhaustiva y prueba documental completa.

• Coincidencia temporal clara y acreditada entre tu mandato como administrador y los hechos determinantes de la responsabilidad.

• Ausencia de diligencia acreditable (pasividad manifiesta, falta de colaboración con Hacienda, operaciones sospechosas de vaciamiento patrimonial).

• Liquidación tributaria firme y sin vicios aparentes.

• Cuantía reducida (inferior a 10.000 euros) que no justifica los costes de una defensa técnica prolongada.

En cualquier caso, incluso cuando las probabilidades de éxito sean bajas, recurrir puede tener sentido estratégico: ganar tiempo para negociar un aplazamiento o fraccionamiento, paralizar temporalmente la ejecución, o forzar una revisión más detallada del expediente que pueda revelar errores no evidentes inicialmente.

Errores Críticos que Pueden Arruinar tu Defensa

Un calendario de escritorio con una fecha clave marcada en rojo, un bolígrafo sobre él y un reloj de pulsera en la mesa, simbolizando un plazo legal inminente y la urgencia de actuar.

Incluso con una defensa técnicamente sólida, algunos errores pueden echar por tierra tus posibilidades de éxito. Tras analizar centenares de casos, estos son los fallos más graves que debes evitar:

Error 1: Dejar pasar los plazos

El plazo para recurrir la notificación de derivación es de un mes desde su notificación. Este plazo es improrrogable y su incumplimiento convierte la derivación en firme. No hay excusas válidas: ni la falta de asesoramiento, ni el desconocimiento, ni problemas personales justifican la extemporaneidad del recurso.

Además, ten presente que el cómputo del plazo es riguroso. Si la notificación se realizó en tu domicilio un día 15, el plazo vence el día 15 del mes siguiente. Si ese día es inhábil, se traslada al siguiente hábil, pero no hay margen de error.

Error 2: Recurrir sin estrategia ni fundamento técnico

Presentar un recurso genérico, sin alegaciones concretas y fundamentadas, es casi tan malo como no recurrir. Hacienda desestimará el recurso sin entrar en el fondo del asunto, y habrás perdido una oportunidad valiosa.

Un recurso efectivo debe: identificar los preceptos legales infringidos, citar jurisprudencia aplicable, aportar prueba documental pertinente, estructurar las alegaciones de forma ordenada y concluyente, y formular una petición clara y motivada.

Error 3: Ocultar información o aportar documentación falsa

Intentar defenderse ocultando información relevante o aportando documentación falsa no solo no funciona, sino que puede agravar tu situación. Hacienda tiene acceso a múltiples bases de datos y puede contrastar toda la información. Si detecta manipulación documental o falsedad, no solo desestimará el recurso sino que puede iniciar un procedimiento sancionador paralelo.

La mejor estrategia siempre es la transparencia, construyendo la defensa sobre hechos reales y acreditables.

Error 4: No solicitar la suspensión de la ejecución

Interponer el recurso no suspende automáticamente la ejecución de la derivación. Si no solicitas expresamente la suspensión (y aportas garantías si procede), Hacienda puede iniciar el embargo de tus bienes mientras se tramita el recurso.

La suspensión puede obtenerse mediante aval bancario, seguro de caución o, en casos excepcionales, sin garantías si acreditas que la ejecución causaría perjuicios irreparables. Pero debes solicitarla expresamente y fundamentar debidamente la petición.

Error 5: Intentar defenderte solo en casos complejos

Las derivaciones de responsabilidad son procedimientos complejos que requieren conocimientos especializados en derecho tributario. Intentar defenderte por tu cuenta en casos de cierta complejidad o cuantía elevada suele terminar mal.

No se trata solo de conocer la normativa, sino de saber qué alegaciones tienen más probabilidades de prosperar según la jurisprudencia reciente, cómo estructurar técnicamente el recurso, qué pruebas aportar y en qué momento, y cómo negociar con Hacienda si llega el caso.

Casos Reales: Defensas Exitosas que Protegieron Patrimonios

Enric, con un cliente en una sala de juntas analizando gráficos en una tableta, discutiendo seriamente sobre la prevención de la responsabilidad tributaria en un entorno profesional y con luz natural.

La teoría está bien, pero nada ilustra mejor la efectividad de una defensa bien articulada que casos reales. Aquí compartimos tres ejemplos (con datos anonimizados por confidencialidad) de defensas exitosas:

Caso 1: Derivación anulada por falta de coincidencia temporal (380.000 euros)

Un empresario recibió derivación de responsabilidad por deudas de IVA de ejercicios 2019-2020, por un importe total de 380.000 euros. El análisis del expediente reveló que había sido nombrado administrador en marzo de 2020, cuando las deudas más significativas ya se habían devengado.

Estrategia: Recurso de reposición alegando falta de coincidencia temporal, aportando certificación registral del nombramiento y actas del consejo que acreditaban que desconocía la situación tributaria anterior. La reclamación económico-administrativa confirmó posteriormente la anulación de la derivación.

Resultado: Derivación completamente anulada. El cliente no tuvo que pagar nada de los 380.000 euros reclamados.

Caso 2: Reducción de derivación por acreditación de diligencia debida (156.000 euros)

Administradora de una sociedad del sector construcción recibió derivación por deudas de IVA. El importe total ascendía a 156.000 euros.

Estrategia: Acreditamos que durante su mandato había realizado gestiones activas para intentar el pago (solicitudes de aplazamiento, propuestas de refinanciación, intentos de venta de activos), y que la insolvencia era sobrevenida por la crisis del sector. Aportamos documentación exhaustiva: emails, actas, informes económicos, comunicaciones con bancos.

Resultado: El TEAR estimó parcialmente la reclamación, reduciendo la derivación a 45.000 euros (solo las deudas posteriores al momento en que la insolvencia se hizo evidente). La cliente ahorró 111.000 euros.

Caso 3: Anulación total por defectos en la liquidación subyacente (89.000 euros)

Derivación sobre un administrador por liquidación de Impuesto de Sociedades de un ejercicio donde se había girado una regularización por operaciones vinculadas. Importe: 89.000 euros.

Estrategia: Impugnamos la liquidación subyacente en el marco del procedimiento de derivación, alegando que la valoración de las operaciones vinculadas era incorrecta y que no se había aplicado correctamente el método de valoración. Aportamos informes periciales y documentación mercantil que acreditaba el valor de mercado real.

Resultado: El TEAR anuló la liquidación subyacente por defectos en la valoración, lo que automáticamente supuso la anulación de la derivación. El cliente quedó completamente liberado.

Estos casos demuestran que una defensa bien fundamentada puede marcar la diferencia entre perder tu patrimonio o protegerlo. Si quieres conocer más ejemplos, visita nuestra sección de casos de éxito donde compartimos resultados reales de nuestros clientes.

Cuándo Necesitas Asesoramiento Profesional Especializado

Defenderse de una derivación de responsabilidad no es como recurrir una multa de tráfico. Es un procedimiento complejo que requiere conocimientos técnicos especializados en derecho tributario y, a menudo, experiencia específica en este tipo de procedimientos.

Necesitas asesoramiento profesional especializado si:

• La cuantía de la derivación supera los 50.000 euros. El impacto económico justifica sobradamente la inversión en una defensa técnica.

• La derivación afecta a tu vivienda habitual u otros bienes esenciales. El riesgo de embargo hace imprescindible una defensa experta.

• Existen múltiples derivaciones simultáneas o cruzadas (varios administradores, varias sociedades, responsabilidades encadenadas).

• El caso presenta complejidad jurídica: interpretación normativa discutible, jurisprudencia contradictoria, concurrencia de responsabilidades.

• Necesitas solicitar la suspensión de la ejecución mientras se tramita el recurso.

• Has agotado la vía administrativa (recurso de reposición desestimado) y debes valorar la vía económico-administrativa o contencioso-administrativa.

En Derivum Legal contamos con un equipo especializado exclusivamente en derivaciones de responsabilidad tributaria y defensa frente a Hacienda.

Nuestro enfoque combina rigor técnico con pragmatismo: analizamos las opciones reales de éxito, te explicamos claramente los escenarios posibles, y diseñamos una estrategia de defensa adaptada a tu caso concreto.

Conoce nuestros servicios especializados en derivaciones y cómo podemos ayudarte a proteger tu patrimonio.

Preguntas Frecuentes sobre la Defensa de Derivaciones

¿Cuánto tiempo tengo para recurrir una derivación de responsabilidad?

Tienes un mes desde la notificación del acuerdo de derivación para interponer recurso de reposición (potestativo) o reclamación económico-administrativa. Este plazo es improrrogable. Si dejas pasar el mes sin recurrir, la derivación se convierte en firme y Hacienda puede iniciar inmediatamente el procedimiento de apremio contra tu patrimonio.

¿Recurrir suspende automáticamente la ejecución?

No. La interposición del recurso, por sí sola, no suspende la ejecución de la derivación. Debes solicitar expresamente la suspensión, que normalmente requerirá aportar garantías (aval bancario, seguro de caución, hipoteca) por un importe bastante superior a la deuda reclamada. Solo en casos excepcionales se puede obtener suspensión sin garantías.

¿Puedo impugnar la liquidación original aunque ya sea firme?

Sí. Como responsable derivado tienes derecho a impugnar la liquidación tributaria subyacente en el marco del procedimiento de derivación, alegando los mismos motivos que podría haber alegado la sociedad deudora. Esta vía es especialmente útil cuando la liquidación contiene errores materiales o se basa en una interpretación normativa cuestionable.

¿Qué porcentaje de derivaciones se ganan?

No hay estadísticas oficiales públicas, pero nuestra experiencia indica que aproximadamente el 35-40% de las derivaciones que se recurren con defensa técnica especializada obtienen un resultado favorable (anulación total o reducción significativa). El porcentaje aumenta considerablemente cuando existen defectos formales evidentes o falta de coincidencia temporal.

¿Puedo negociar un aplazamiento de la derivación?

Sí, una vez que la derivación es firme (o mientras se tramita el recurso si no se ha suspendido la ejecución), puedes solicitar un aplazamiento o fraccionamiento del pago. Las condiciones son las mismas que para cualquier deuda tributaria: hasta 12 meses sin garantías (si la deuda no supera 30.000 euros), o plazos superiores aportando garantías. El aplazamiento devenga intereses de demora.

¿Me pueden derivar responsabilidad si ya no soy administrador?

Sí. El cese como administrador no te exime de responsabilidad por las deudas que se devengaron durante tu mandato. Hacienda puede derivarte responsabilidad incluso años después de tu cese, siempre que no haya prescrito la acción para exigir la responsabilidad (cuatro años desde que finalizó el plazo voluntario de pago de la deuda principal).

¿Qué pasa si hay varios administradores?

Si hay varios administradores, Hacienda puede derivar la responsabilidad a todos ellos de forma solidaria (en responsabilidades del 43.1.a LGT) o subsidiaria (en el 43.1.b). En responsabilidad solidaria, Hacienda puede reclamar la totalidad de la deuda a cualquiera de los administradores, que luego podrá repetir contra los demás. En subsidiaria, primero debe intentar el cobro al deudor principal.

¿Cuánto cuesta defenderse de una derivación?

Los honorarios de un abogado especializado en derivaciones varían según la complejidad del caso y la cuantía de la derivación. Depende del caso puede parecer una inversión significativa, pero cuando está en juego tu patrimonio personal, es una decisión estratégica que puede ahorrarte decenas o cientos de miles de euros.

Protege tu Patrimonio: El Momento de Actuar es Ahora

Un esquema en un panel de cristal explicando las diferencias entre la responsabilidad solidaria y la subsidiaria, siendo analizado por dos profesionales en un entorno de oficina.

Una derivación de responsabilidad tributaria no es una sentencia definitiva, pero tampoco es algo que puedas ignorar. Los plazos son estrictos, las consecuencias de la pasividad son devastadoras, y las oportunidades de defensa desaparecen rápidamente si no actúas con decisión y estrategia.

Las estrategias que hemos compartido en este artículo han permitido a decenas de empresarios y administradores proteger su patrimonio frente a reclamaciones injustas o desproporcionadas. Pero cada caso es único, y una defensa efectiva requiere un análisis personalizado de tu situación específica.

Si has recibido una derivación de responsabilidad, o temes que puedas recibirla próximamente, no esperes. Cada día que pasa sin actuar reduce tus opciones y fortalece la posición de Hacienda.

En Derivum Legal analizamos tu caso sin compromiso, evaluamos con total transparencia las opciones reales de defensa, y diseñamos una estrategia adaptada a tus circunstancias.

No vendemos falsas esperanzas: te explicamos honestamente qué se puede hacer, qué no se puede hacer, y cuáles son los escenarios posibles.

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Tu patrimonio está en juego. Tu defensa empieza ahora.

Referencias Legales

• Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria - BOE-A-2003-23186

• Real Decreto 939/2005, Reglamento General de Recaudación - BOE-A-2005-19731

• Agencia Tributaria - Procedimientos y Recursos - sede.agenciatributaria.gob.es

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